La evolución social y cognitiva de la humanidad se funda a partir de la trashumancia prehistórica hasta el sedentarismo del neolítico. La transmisión de aprendizajes a las jóvenes generaciones se realizaba de boca en boca por las generaciones que hoy llamaríamos “adultos mayores”, depositarios de todo el conocimiento.
Los más viejos fueron el sustento de la humanidad, siendo ellos los que guiaron al hombre, los que le enseñaron a construir, a prolongar la vida, curando muchas enfermedades, y con todo su milenario conocimiento enfrentaron y desafiaron a la naturaleza para sobrevivir y darle continuidad a la vida y a la historia.de omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam eaque ipsa, quae ab illo inventore veritatis et quasi architecto beatae vitae dicta sunt, explicabo.
Molestar al interior de la familia y la sociedad
En cambio hoy, en pleno siglo XXI, los adultos mayores, los viejos, los padres y abuelos, los que ya cumplieron el ciclo laboral, empiezan a molestar al interior de la familia y la sociedad. El Estado también los olvida, restringiéndoles muchísimos de sus “antiguos” derechos.


Chile es un país envejecido; sin embargo, no ha tenido la proactividad o, más bien, la sensibilidad para generar e instalar políticas públicas que permitan atender sus demandas. Es justo aquí hacer un reconocimiento a nuestros municipios, quienes sí se han esforzado para acogerlos y luego implementar diversos programas de salud, entretención y otros, de acuerdo a sus limitadas capacidades económicas.
Investigadores de la Universidad Santo Tomás —el Dr. Patricio Torres Castillo y el terapeuta ocupacional Ignacio Pezoa Peña— destacan la importancia de la participación social activa de los adultos mayores como un factor protector frente al temido deterioro cognitivo que surge frente a la soledad e inactividad.
El abandono social de nuestros adultos mayores los ha expuesto a una serie de patologías que han resultado devastadoras. La pérdida cognitiva es la peor enemiga de los años y lo que más incomoda a las familias, ya que nunca se imaginaron que el principal soporte de la casa se derrumbara e interfiriera en la vida de las nuevas generaciones, cuyos intereses y afectos, casi siempre, están muy distantes de sus preocupaciones.
Mayor atención para atender con dignidad y cariño
Es urgente que desde el Estado tengamos una mayor atención para atender con dignidad y cariño a casi la mitad de los chilenos y chilenas que ya empiezan a recorrer el desolado camino de la vejez.

Mario Morales Burgos
Profesor
artículo original:
https://www.latribuna.cl/opinion/2025/07/09/el-aislamiento-social-y-familiar-de-los-adultos-mayores.html
